Más del 90% de las compañías en América Latina no está preparada para el cambio radical en la forma en que los consumidores buscan información y toman decisiones, un cambio impulsado por plataformas de IA conversacional como ChatGPT, Gemini, Copilot, entre otras. Conocé las acciones que tenés que realizar para que la IA enliste a tu empresa en sus respuestas.
La mayoría de las empresas de América Latina aún no han comenzado a percibir esta gran contienda digital y la amenaza que representa: el riesgo de quedar fuera del radar de la inteligencia artificial.
Herramientas como ChatGPT no solo responden preguntas: actúan como recomendadores que pueden influir en qué producto o servicio elige un cliente.
“La IA se volvió el nuevo gran ‘influencer’ de las marcas. No es solo un software que automatiza respuestas: hoy hay usuarios que consultan un chatbot antes de comprar o de formarse una opinión. Eso magnifica tanto los aciertos como los errores”, asegura Dani Buján, experta en branding estratégico y en implementación de IA para marcas.
Detrás de cada respuesta de ChatGPT hay un complejo proceso de entrenamiento. Los modelos de lenguaje se nutren de enormes volúmenes de datos disponibles en Internet; si una empresa no tiene suficiente presencia digital o contenido de calidad en la web, es muy probable que el algoritmo simplemente no la “conozca”.
Para el usuario promedio, lo que dice la IA suele percibirse como una verdad neutral y completa. Si ChatGPT ofrece una lista de, por ejemplo, “las mejores cafeteras espresso” y no menciona a cierta marca, en la mente del consumidor esa empresa simplemente no existe en el universo de opciones.
Buján ejemplifica este desafío: un consumidor podría preguntarle a ChatGPT qué tan confiable es cierta marca; la respuesta dependerá de las reseñas, artículos o menciones disponibles en la web. Si esos datos son incompletos o erróneos, la percepción resultante será negativa o, en el peor de los casos, la marca ni siquiera figurará en la respuesta.
La especialista en branding sugiere poner en acción siete pasos clave para que ChatGPT recomiende a tu empresa:
- Definir una estrategia de marca sólida: Antes de pensar en la IA, la empresa debe tener claro su posicionamiento, valores y mensajes clave. Una identidad bien definida facilita alimentar a la inteligencia artificial con información coherente sobre la marca.
- Crear contenido de calidad: Desarrollar contenidos útiles y verificados que reflejen experiencia, autoridad y confiabilidad (principios E-E-A-T de SEO). Blogs, guías, casos de estudio y contenido multimedia de alto valor no solo atraen a clientes, sino que también nutren a las IA con datos fidedignos sobre la empresa.
- Optimizar para SEO y para “GEO”: Aplicar SEO semántico tradicional para ser fácilmente encontrado por buscadores, pero además incorporar prácticas de Generative Engine Optimization. Esto implica, por ejemplo, usar lenguaje natural en el contenido tal como lo emplearía un usuario al preguntar algo a ChatGPT sobre el sector de la empresa. El objetivo es que la IA entienda y seleccione la información de la marca al generar una respuesta.
- Mantener la información actualizada en todos los canales: Página web oficial, blogs, redes sociales y perfiles locales (como Google Business Profile) deben reflejar siempre datos al día y consistentes. Lanzamientos de productos, cambios de identidad o hitos importantes de la empresa tienen que quedar registrados en su presencia online; de lo contrario, la IA seguirá presentando una foto vieja de la marca.
- Aparecer en fuentes de autoridad: Complementar los canales propios con menciones en medios de prensa, directorios especializados o sitios de referencia en la industria. Las IA suelen apoyarse en fuentes “confiables” durante su entrenamiento; lograr cobertura en esos espacios ayuda a que la versión oficial de la historia de la empresa llegue a los algoritmos.
- Monitorear lo que la IA dice de la marca: Al igual que se hace seguimiento de prensa o redes sociales, es recomendable auditar periódicamente a la IA. Preguntar en ChatGPT, Bing Chat, u otros: “¿Qué sabes de [Mi Empresa]?” permite detectar a tiempo si hay información incorrecta o lagunas. Si la IA brinda datos equivocados, la empresa puede tomar medidas (publicar contenido aclaratorio, corregir la información en sus fuentes originales o incluso reportar el error a los desarrolladores de la IA).
- Plan de contingencia para crisis con IA: Incluir a la IA en el protocolo de gestión de crisis de comunicación. Si un chatbot popular difunde algo perjudicial o falso sobre la marca, la empresa debe reaccionar con la misma rapidez que lo haría ante un trend negativo en redes: contactando a la plataforma de IA, emitiendo comunicados oficiales y proporcionando activamente la versión correcta de los hechos antes de que el daño escale.
Buján enfatiza que adaptarse a esta nueva realidad no es opcional, sino imprescindible. “En esta era, la estrategia de marca no es un lujo: la IA puede amplificar tu reputación o dinamitarla. Al final del día, se trata de guiar y alimentar a estas plataformas con datos confiables y alineados a tu branding, en lugar de confiar en la suerte de que todo salga bien”, afirma.