Subway® suma a su menú un clásico bien argentino: el "Sub de Milanesa"

Subway® rinde homenaje a un ícono de la cocina argentina con una propuesta pensada para disfrutar entre amigos con el lanzamiento de un nuevo producto que tiene todo lo que nos gusta: el Sub de Milanesa, un clásico argentino con el sello de Subway. 

El nuevo Sub de Milanesa ya está disponible en formato 15 cm y en el clásico Footlong de 30 cm en todos los restaurantes del país. Adicionalmente, y como parte del lanzamiento, hasta el 31 de agosto, Subway lanza una promoción irrepetible y ofrecerá este nuevo Sub a un precio especial pensado para compartir durante todo ese periodo.  

"Con este lanzamiento, queremos invitar a nuestros clientes a reencontrarse con ese sabor de siempre y tan nuestro, en versión Subway, a partir de ahora y en cualquier época el año", destaca Sofía Roca, gerente marketing de Subway para Latinoamérica.  

Servido en pan recién horneado, con la posibilidad de personalizarlo con vegetales y salsas, el Sub de Milanesa es perfecto para quienes buscan sabor, calidad y conveniencia. Además, es ideal para sumar en combo y disfrutar una comida completa sin gastar de más. 

Este lanzamiento forma parte de una estrategia de valor que incluye promociones vigentes todo el mes, pensadas para acompañar el ritmo del invierno con opciones ricas y convenientes. 

 

Inversión inteligente: Santa Mandioca crece en un mercado sin gluten y con poca competencia

Mientras gran parte de la gastronomía tradicional enfrenta costos crecientes y una competencia cada vez más intensa, algunas categorías todavía ofrecen oportunidades concretas de crecimiento. En ese escenario, Santa Mandioca se posiciona como una alternativa atractiva para quienes buscan invertir en franquicias gastronómicas con una propuesta diferencial y una operación eficiente.

¿En qué gastan las empresas argentinas? Los 3 rubros que concentran el presupuesto corporativo

Durante años, el gasto corporativo fue uno de los puntos más difíciles de controlar para las áreas de finanzas. Su lógica funcionó de forma simple donde los empleados realizaban consumos vinculados a su actividad laboral y posteriormente presentaban comprobantes para justificar cada gasto. Pero el crecimiento de las operaciones, la descentralización de los equipos y la necesidad de mayor trazabilidad comenzaron a exponer las limitaciones de ese modelo.