La distinción fue otorgada entre 27 nominados de un total de 1.713 proveedores y reconoce a los operadores logísticos 3PL estratégicos que alcanzan los más altos estándares de productividad, calidad, innovación, eficiencia operativa y criterios ESG dentro del ecosistema logístico.
Fast Track es una compañía argentina especializada en soluciones logísticas integrales que combina tecnología, procesos y capital humano para diseñar soluciones a medida en distintas industrias. Con presencia en Argentina, Estados Unidos y China, actualmente cuenta con más de 1.200 colaboradores entre equipo propio y red de transporte asociada, y gestiona más de 20 millones de paquetes al año para más de 80 clientes corporativos. Su estructura incluye más de 60.000 m2 de superficie logística, más de 30 ubicaciones operativas y una red de distribución que supera las 250 rutas activas.
En términos de desempeño, desde 2020 y en el marco del crecimiento del comercio electrónico, la compañía registró un incremento de 10 veces en volumen operativo y 5 veces en sus ventas en dólares.
“Este reconocimiento es, ante todo, del equipo. También, refleja una relación construida con Mercado Libre que nos impulsa a seguir mejorando. Es el resultado de años de aprendizaje, de aciertos y errores, de decisiones difíciles y de una forma de trabajar en la que nunca dejamos de buscar hacer las cosas mejor”, señaló Néstor Santa Ana, fundador y CEO de Fast Track.
La compañía inició su recorrido en 2002 a partir de un cambio de rumbo profesional de Néstor Santa Ana, quien decidió impulsar un emprendimiento familiar que inició junto a su hermano, con la idea de construir un proyecto propio dentro del mundo de la logística postal y con una visión clara: ofrecer soluciones personalizadas, confiables, cercanas y de alto nivel de servicio. En un contexto económico complejo y con el desafío de construir reputación desde cero, la empresa comenzó con un equipo inicial de 5 personas. Los primeros años estuvieron marcados por la búsqueda de clientes y la necesidad de sostener la operación diaria sin financiamiento externo, en el marco de una estructura incipiente que, sin embargo, se apoyaba en el conocimiento, el compromiso y una forma de trabajo cercana.
Si bien en sus inicios la empresa se orientó a la cobranza domiciliaria, en 2004 se registró como operador postal y comenzó a desarrollar servicios de distribución, marcando un punto de inflexión en su evolución hacia la actividad logística.
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