En este contexto, Kentucky viene impulsando desde septiembre de 2025 una ampliación de su línea de empanadas, con el objetivo de acompañar esta evolución sin perder la esencia de las recetas tradicionales.
De lo clásico a lo expansivo
Históricamente asociada a sabores como carne, jamón y queso o pollo, la empanada hoy amplía su universo. Las cartas incorporan combinaciones más intensas y una mayor diversidad de opciones, con foco en la calidad del producto, sus ingredientes y nuevas formas de disfrutarla.
En línea con esta tendencia, Kentucky sumó nuevas variedades como bondiola braseada BBQ, cebolla caramelizada y queso, pepperoni y muzzarella, verdura con salsa blanca y carne con cheddar y bacon, que conviven con los clásicos de siempre.
Más opciones, mismo ADN
El crecimiento de la categoría no solo se explica por la incorporación de nuevos sabores, sino también por un cambio en las expectativas del consumidor: hoy se priorizan productos con mayor relleno, ingredientes de calidad y propuestas que ofrezcan una experiencia más completa.
“Trabajamos en cada receta buscando ese equilibrio entre lo que la gente ya conoce y lo que quiere descubrir. La empanada tiene un componente cultural muy fuerte, pero también mucho potencial para innovar”, destacan desde la marca.
Una tradición que sigue vigente
En fechas como el Día de la Empanada, se reafirma el lugar de este producto en la mesa cotidiana, pero también su capacidad de adaptación. La clave está en sostener su identidad mientras evoluciona al ritmo de los nuevos hábitos de consumo.
Así, la empanada deja de ser solo un clásico para convertirse en un formato versátil, capaz de reinterpretarse sin perder lo que la hizo popular desde el inicio.
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