La historia de Antares nació en un garaje de Mar del Plata, cuando tres amigos comenzaron a experimentar con hacer una cerveza distinta en un mercado que casi no conocía lo artesanal. En 1998, ese hobbie derivó en la apertura de su primer brewpub, un formato revolucionario que se convirtió en el faro del desarrollo cervecero artesanal en Argentina.
Hoy, con 27 años de trayectoria, una red afianzada de más de 40 locales en todo el país y presencia en canales de venta en supermercados tiendas cerveceras y mercados de cercanía con las y botellas, esa misma lógica emprendedora impulsa a la marca en su nueva etapa de crecimiento, al lanzar un novedoso sistema de franquicias que tiene como punto de partida la apertura de un local insignia en la Ciudad de Luján.
Inicialmente, los socios fundadores -Pablo Rodríguez, Leo Ferrari y Mariana Rodríguez- atravesaron un comienzo desafiante: Antares surgió en una escena dominada por las cervezas industriales, donde predominaban las cervezas de estilo Pilsen o Lager. Frente a eso, apostaron por un consumidor distinto e introdujeron una propuesta disruptiva con estilos británicos como IPA, Porter y Scotch, no tan conocidos originalmente pero que fueron aceptados rápidamente por el público y marcaron tendencia.
Esto generó un boom sin precedentes: Antares expandió su presencia a nivel nacional con múltiples aperturas en distintas ciudades y consolidó su capacidad productiva con dos plantas, incluyendo la Fábrica del Parque, un espacio de vanguardia con una planta piloto para innovar constantemente y mejorar la calidad de la cerveza. Hoy, Antares produce 6 millones de litros anuales, emplea a 50 personas de manera directa y mantiene su independencia y opera con una red federal fortalecida que asegura la calidad de su servicio, sin importar la ubicación geográfica de sus clientes.
Sin embargo, la dinámica del mercado obligó a la marca a reinventarse: en 2024 la categoría bebidas cayó 19% y las alcohólicas retrocedieron 28%; en contraste, la cerveza artesanal mostró resiliencia: alcanzó cerca del 20% del peso en cervezas en los supermercados y Antares ganó 3,2 puntos de participación. Ese cambio en el comportamiento del consumidor fue determinante: hoy el público no quiere descubrir complejidades, prefiere disfrutar sin complicaciones, lo que llevó a la marca a redefinir su propuesta bajo un concepto más simple, cotidiano y cercano, sin resignar su esencia artesanal.
Esto impulsó a Antares a apostar fuerte en Argentina e ir por más, escuchando a su comunidad para reinterpretar hábitos de consumo -más simples, cotidianos y saludables- y actualizar su arquitectura de marca para acompañar ese movimiento. Este rebranding no solo moderniza la identidad visual, sino que también habla de la nueva experiencia de marca que se avecina: locales renovados con foco en diseño, comodidad y confort, una propuesta ampliada con tragos de autor y una carta gastronómica con comidas elaboradas y saludables, además de cerveza más livianas, sin alcohol y sin gluten.
Nuevo modelo de franquicias: experiencias renovadas, con el cliente en el centro de la propuesta
El nuevo modelo de franquicias de Antares pone el foco en lo que rodea a la experiencia del consumidor. En esa línea, la marca renovó su arquitectura de locales y desarrolló cuatro configuraciones adaptables a distintos tamaños, ubicaciones y perfiles de público, con un eje compartido: espacios que transmiten calidez, comodidad y una mayor luminosidad. El objetivo de la firma con este plan es incrementar un 120% su red de franquicias para 2030.
Este concepto está debutando en el nuevo local de la Ciudad de Luján, la insignia de este modelo de franquicias que transmite la experiencia completa de Antares: un espacio emblemático de 250 a 300 m2 que refleja la historia, los procesos y la variedad cervecera de la firma marplatense, dónde se pueden conseguir diferentes estilos de cerveza en canilla, latas y botellas.
Luego, las propuestas varían el tamaño y el tipo de local: el formato más compacto y móvil está pensado para festivales, shoppings y eventos; el formato urbano apunta a un público disruptivo y joven de hasta 30 años y el El formato multitarget es para atraer a un público ecléctico, con una oferta gastronómica y cervecera clásica y variada.
La inversión inicial para montar un local con la nueva imagen de Antares, partiendo desde su formato más reducido, arranca desde los U$D 80.000 y luego se ajusta según el tipo de propuesta.
“Cada franquiciado accede a un esquema integral de acompañamiento que incluye selección del local, diseño del proyecto, capacitación y puesta en marcha. El modelo contempla abastecimiento continuo, soporte operativo, marketing, auditorías y beneficios con proveedores. Todo el proceso está respaldado por el equipo especializado de Antares -recursos humanos, innovación gastronómica, cerveza, experiencia del cliente y acuerdos corporativos- para asegurar consistencia y mejora continua en cada franquicia”, señalan desde Antares.
Luján: la referencia que anticipa el futuro de Antares
La reciente apertura en Luján funciona como punto de partida en esta nueva etapa. Este nuevo espacio, en el que se vive la experiencia completa de Antares, combina diseño contemporáneo, coctelería de autor y una oferta de cervezas más livianas -incluyendo opciones sin alcohol y sin gluten- en una propuesta pensada para distintos momentos del día, incluyendo el fin de tarde y la noche.
El proyecto reunió a dos referentes clave: Tato Giovannoni, autor de la nueva coctelería que amplía la audiencia más allá del consumidor cervecero, y Eme Carranza, responsable de una identidad visual más luminosa, cálida y contemporánea. En el rubro cervezas se destaca la presencia de Espíritu Lager, dorada, liviana y fácil de tomar, que ya representa el 25% de la producción total de la firma. Está acompañada de opciones livianas y cotidianas, como la IPA sin alcohol y una novedosa cerveza sin gluten.
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