Mostaza sorprende con una nueva propuesta: el sabor (furor) del pistacho llega a su menú

El pistacho se convirtió en uno de los ingredientes estrella en la gastronomía argentina, marcando tendencia en postres, helados y bebidas. Y ahora Mostaza incorpora este sabor a su menú, con el lanzamiento del Twist Pistacho, un postre que combina un cremoso helado con salsa de pistacho con chips de chocolate.

Otra de las grandes novedades es el Affogato, una reversión del clásico italiano que llega con una mezcla de helado, un shot de café caliente y salsa de dulce de leche o de caramelo, creando un contraste perfecto entre frío y caliente que despierta los sentidos. Además, se suma el Sundae Caramel, con su irresistible combinación de helado con salsa de caramelo.

Entre las incorporaciones también se destacan los helados sin TACC de Lucciano’s, que ya están disponibles en los locales de la cadena, y nuevas opciones al plato, como el pollo grill con ensalada o papas, las nuevas mega hamburguesas también con ensalada o papas, una renovada línea de sándwiches de huevo que incluye versiones con bacon, carne o cheddar, y el tostado XL con extra cheddar.

Con estos nuevos lanzamientos, Mostaza amplía su oferta para estar siempre al día con las últimas tendencias gastronómicas, presentando opciones únicas que la siguen consolidando como una de las marcas más elegidas por los argentinos.

Inversión inteligente: Santa Mandioca crece en un mercado sin gluten y con poca competencia

Mientras gran parte de la gastronomía tradicional enfrenta costos crecientes y una competencia cada vez más intensa, algunas categorías todavía ofrecen oportunidades concretas de crecimiento. En ese escenario, Santa Mandioca se posiciona como una alternativa atractiva para quienes buscan invertir en franquicias gastronómicas con una propuesta diferencial y una operación eficiente.

¿En qué gastan las empresas argentinas? Los 3 rubros que concentran el presupuesto corporativo

Durante años, el gasto corporativo fue uno de los puntos más difíciles de controlar para las áreas de finanzas. Su lógica funcionó de forma simple donde los empleados realizaban consumos vinculados a su actividad laboral y posteriormente presentaban comprobantes para justificar cada gasto. Pero el crecimiento de las operaciones, la descentralización de los equipos y la necesidad de mayor trazabilidad comenzaron a exponer las limitaciones de ese modelo.