Dandy Casa Este acompaña el pulso de la temporada de Punta del Ester con una propuesta pensada para disfrutar sin apuros

Con una temporada que anticipa alta ocupación y el regreso sostenido de turistas argentinos, el balneario reafirma su lugar como uno de los grandes polos gastronómicos del verano. Nuevas aperturas, propuestas que se renuevan y espacios que dialogan con el lifestyle del Este confirman que comer bien ya no es solo un plan, sino parte central de la experiencia de viaje. En ese escenario, lugares como Dandy Casa Este acompañan el pulso de la temporada con una propuesta pensada para disfrutar sin apuros, entre el mar, los encuentros espontáneos y los atardeceres más icónicos.

La rutina del verano, sin horarios
Quienes vacacionan en Punta del Este organizan sus días por momentos más que por relojes. Un café después de una caminata por la costa, una pausa entre playa y playa o un encuentro al caer el sol se transforman en rituales cotidianos. En ese contexto, algunos espacios logran integrarse de forma orgánica al ritmo del verano.

Dandy Casa Este acompaña esa lógica con una propuesta gastronómica pensada para compartir y quedarse. La carta pone el foco en sabores de mar desde las entradas, con especial protagonismo de los tiraditos y el ceviche, y continúa con platos principales que reflejan la identidad costera del destino. Entre los destacados se encuentran el Salmón Dandy, la pesca del día y los chipirones, junto a opciones que combinan técnica, producto y simpleza. La experiencia se completa con postres clásicos y una cuidada selección de vinos, tragos y espumantes.

Del after beach al sunset
El atardecer se consolida esta temporada como uno de los momentos centrales del día. El sunset after beach, de 18 a 20 h, propone un cruce natural entre música, tragos y cocina liviana, en un ambiente relajado que invita a extender la jornada frente al mar.

Durante este horario, Dandy Casa Este suma la presencia de distintas marcas que acompañan la experiencia, como Dietrich, Heineken y BBVA, entre otras, reforzando el carácter social y distendido del encuentro. Una forma de cerrar el día sin formalidades, donde la charla, el paisaje y la gastronomía se integran como parte de un mismo ritual.

Punta como escenario social
Durante el verano, Punta del Este reúne a turistas, locales, artistas y empresarios que se cruzan de manera espontánea. Sin grandes producciones ni eventos forzados, la vida social se construye entre mesas compartidas, encuentros casuales y espacios que funcionan como referencia año tras año.

En ese ecosistema, Dandy Casa Este se integra como una marca argentina que trasladó su identidad gastronómica a un destino internacional, adaptándose al ritmo local sin perder su esencia. Una propuesta que refleja cómo evolucionó la forma de consumir gastronomía en Punta: menos estructura, más experiencia.

Dirección: Salvador Pallas y Los Remansos, Playa Posta del Cangrejo.

Dandy Casa Este acompaña el pulso de la temporada de Punta del Ester con una propuesta pensada para disfrutar sin apuros

Con una temporada que anticipa alta ocupación y el regreso sostenido de turistas argentinos, el balneario reafirma su lugar como uno de los grandes polos gastronómicos del verano. Nuevas aperturas, propuestas que se renuevan y espacios que dialogan con el lifestyle del Este confirman que comer bien ya no es solo un plan, sino parte central de la experiencia de viaje. En ese escenario, lugares como Dandy Casa Este acompañan el pulso de la temporada con una propuesta pensada para disfrutar sin apuros, entre el mar, los encuentros espontáneos y los atardeceres más icónicos.

La evolución de RRHH: Departamentos de HI (Human Intelligence)

(Lic. Herno Gómez CoFundador Trabaja Mejor Mentor Profesional & Coach Empresarial. Lic. en Relaciones del Trabajo UBA. Posgrado en Neuromanagement) De la Oficina de Personal a la Gerencia de Felicidad, quienes conducimos áreas de personas cambiamos de nombre mil veces buscando identidad. Hoy, la Inteligencia Artificial nos obliga a dar un nuevo salto: dejar de gestionar procesos para convertirnos en guardianes del criterio humano.