La empresa nació en 2017 impulsada por Pizza Gigante, firma con más de 25 años de trayectoria en gastronomía. El objetivo fue claro desde el inicio: simplificar la operación de los locales y ofrecer un producto de alta calidad a un precio competitivo. La apuesta funcionó rápidamente y el crecimiento fue sostenido desde sus primeros meses.
Uno de los principales diferenciales de Brozziano está en la calidad de sus productos. La marca utiliza roast beef para las empanadas de carne y suprema para las de pollo, sin reemplazos ni agregados destinados a abaratar costos. En un mercado donde muchos competidores recurren a soja texturada o aglutinantes, la cadena decidió sostener una propuesta distinta y enfocada en el sabor.
Además, las empanadas contienen mayor cantidad de relleno que otras alternativas del segmento. Ese diferencial impacta directamente en la percepción del consumidor y explica parte del volumen de ventas que registra cada punto de venta.
La compañía desarrolló una estructura industrial capaz de producir más de cuatro millones de empanadas y dos millones de medialunas mensuales. Ese nivel de escala permite reducir costos operativos y trasladar mejores condiciones al franquiciado. La marca también decidió disminuir sus propios márgenes para fortalecer la rentabilidad de cada local y no cobra canon de publicidad.
Actualmente, Brozziano entrega en comodato el horno, la cámara y la heladera necesarios para operar. De esa manera, el inversor no debe afrontar el costo inicial de ese equipamiento, lo que facilita considerablemente el acceso al negocio.
Otro dato relevante es que la cadena no cobra regalías ni fletes a sus franquiciados. Además, todos los locales de la marca funcionan bajo el modelo de franquicia, ya que la empresa no posee sucursales propias. Según destacan desde la compañía, ese esquema fortalece el vínculo con cada operador y alinea los intereses comerciales de toda la red.
La solidez del sistema también se refleja en la cantidad de franquiciados múltiples. Muchos operadores ya administran más de siete sucursales, un indicador que suele asociarse con buenos resultados económicos y confianza en el modelo. Así, Brozziano ya tiene 10 próximas aperturas confirmadas para lo que resta del año.
Cada local requiere el trabajo de cuatro empleados o más y registra facturaciones superiores a los $50 millones mensuales. A su vez, la marca mantuvo un crecimiento gradual y priorizó siempre la evaluación del perfil de cada franquiciado antes de avanzar con nuevas aperturas.
“Brozziano logró diferenciarse dentro del segmento low cost porque combina calidad real, operación simple y condiciones comerciales muy favorables para el franquiciado. No es habitual encontrar una marca que entregue equipamiento en comodato, no cobre regalías y además sostenga un producto percibido como superior por el consumidor”, aseguró Pablo Cappa, Director Comercial de Lepus, consultora que desarrolla el modelo de franquicias de Brozziano.
Aunque el foco principal continúa siendo la empanada artesanal, los locales incorporaron nuevos productos como medialunas, pizzas envasadas y otros panificados. Sin embargo, la empresa mantiene una premisa central desde sus comienzos: ofrecer la mejor calidad posible dentro del segmento low cost, trabajando siempre con productos frescos y evitando los congelados para preservar el estándar final.